¿Existen las contracturas en el suelo pélvico?

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¿Qué es una contractura?

¡Hola!, ¿Cómo estás?

¿Has ido alguna vez al fisio por que tenías una contractura? ¿Existen las contracturas en el suelo pélvico?

Antes de especializarme, prácticamente recién salida de la universidad cuando empecé a trabajar, me llegaban muchos pacientes por esa razón. Y yo, por falta de conocimiento, atribuía la mayoría de sus síntomas a las famosas contracturas, y les aseguraba, y me aseguraba a mi misma, que con distintas técnicas (principalmente con mis manos) les iba a eliminar dicha contractura,  el dolor y a solucionar todos sus problemas.

Con los años y con un poco (bastante) más tiempo de estudio, me di cuenta de que estaba equivocada y que la fisioterapia y el cuerpo humano, eran mucho más complejos que eso, y más interesantes.

Dolor en el suelo pélvico: por qué es tan complicado hablar de dolor

Musculatura del suelo pélvico

No te voy a mentir, he rehusado un poco hablar del tema “dolor” por varias razones:

  1. Creo que para cualquiera es una lectura densa (y hasta el momento he intentado que mis entradas sean amenas de leer)
  2. Hay que dosificar la información mucho para que quede claro (y no soy yo muy de dosificar nada)
  3. Tengo que conseguir que borres ciertas ideas que tienes aprendidas desde hace años y que están grabadas en tu cerebro, igual que lo estaban en el mío.

Pero precisamente para esto creé IPSUM, para darte información de la mayor calidad a mi alcance, para que no te vendan humo por ahí, y para que dicha información te de mucha tranquilidad y te reste preocupaciones, que suficientes nos trae la vida.

Esto de las contracturas, o nudos musculares es un término que en algún momento nos adjudicamos los fisioterapeutas y algunos médicos y que tiene menos evidencia científica que las flores de Bach, si cabe. Y hay que añadirle a esto, que el dolor tiene multitud de causas

Cómo se genera el dolor en el suelo pélvico y en el resto del cuerpo

Lo primero que tienes que saber, es que el dolor se crea en el cerebro, es una respuesta que éste genera a partir de toda la información de la que dispone, cuando interpreta que hay alguna situación en tu cuerpo peligrosa, o potencialmente peligrosa. Cuando digo que usa toda la información, es TODA. No solo la relacionada con los tejidos, sino también tu miedo a lo que está pasando, la ansiedad con que lo vivas, las experiencias previas que tienes… y un sinfín de cosas más.

En los casos más sencillos, la respuesta cerebral se desencadena a partir de un estímulo proveniente de algún tejido, esto se llama nocicepción. Vaya palabro, ¿eh?. Pero hay otros casos, no tan simples, en los que no necesariamente tiene que haber pasado nada en ningún tejido, y tú sientes dolor.

Dolor en el suelo pélvico no siempre significa daño

Dicha toda esta introducción, viene la siguiente noticia bomba, que ya te había dejado ver unos párrafos arriba:  LAS CONTRACTURAS, TAL Y COMO LAS CONOCEMOS, NO EXISTEN.

No hay absolutamente ningún artículo científico que describa, ni demuestre la existencia de contracturas, como el concepto que tenemos de “nudo” o “enredo de fibras musculares” y mucho menos, nada que nos demuestre que con nuestras manos o ningún agente físico podemos “desenredar eso”. Lo que se ha estudiado como contracturas son aquellas relacionadas con otro tipo de tejidos, por ejemplo, el tejido conectivo. Te invito a que busques en San Google la “contractura isquémica de Volkman”. Verás como no es nada relacionado con lo que ya conoces.

Zonas de hiperalgesia y puntos gatillo en el suelo pélvico

Entonces, ¿por qué me duele? ¿qué es el bulto que yo siento?

Qué son las zonas de hiperalgesia

En todos los músculos (incluidos los del suelo pélvico) pueden existir zonas de hiperalgesia. Otro palabro. Le llamamos así a las zonas en las que hay un exceso de sensibilidad dolorosa por la razón que sea.

Puntos gatillo y los falsos “nudos musculares”

Lo que, casi seguro, que has escuchado es eso de los “puntos gatillo miofasciales” o “trigger points”.

Éstos, son zonas de hiperalgesia que, hace muchos años cuando publicó la teoría, se describieron como nódulos (o lo que es lo mismo, nudos) musculares y se dijo que los fisios con distintas técnicas podíamos desenredar eso, y realinear las fibras musculares.

No sé cómo explicarte, lo ridículo que suena ese razonamiento ahora mismo en mi cabeza. Por supuesto que ningún fisioterapeuta puede hacer eso.

Lo que encontramos, como te digo son zonas que reciben información de tipo “dolor” desde el cerebro y lo que buscamos los distintos sanitarios que te tratamos es modular esa señal y des-sensibilizar el sistema para que pasen los síntomas.

Si no son contracturas, ¿qué puede causar dolor en el suelo pélvico?

Pues entonces, Paula, ¿qué pueden causar dolor en el suelo pélvico, si no tengo contracturas?

  • Una cicatriz por episiotomía o desgarro.
  • Un traumatismo directo, por ejemplo, una caída sobre el cóccix.
  • Disfunciones como el anismo o la hiperactividad del suelo pélvico.
  • Una disfunción dolorosa visceral (endometriosis, cistitis intersticial…).


Son solo algunos ejemplos que me he encontrado con bastante frecuencia.

Fisioterapia de suelo pélvico: importancia de una buena valoración

Por esto, esto es muy importante que la valoración que te haga el fisioterapeuta especialista sea muy detallada y minuciosa, para hacer un buen diagnóstico de tu situación, descubrir el origen del dolor e ir al grano en el tratamiento. Si efectivamente, existe una causa en el tejido, tenemos varias herramientas terapéuticas que pueden ayudarte. Y si no, también. Si el dolor viene de algún problema visceral asociado, es muy importante trabajar junto a tu ginecólogo o médico especialista. Lo mejor es trabajar en equipo. 

¡Reserva tu valoración conmigo ahora!

Si has llegado hasta el final, lo primero, gracias. Se que ha sido una lectura más complicada que otras veces. Espero que esta información te haya sido de utilidad y si tienes alguna duda, estoy para responderte lo que necesites.

Te mando un fuerte abrazo.
Vamos hablando.

Pau

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